miércoles, 1 de abril de 2020

El día después



"No hay nada que temer,
no hay nada que esperar,
Siempre se está más o menos vivos,
siempre se esta mas o menos muerto" 
Cesar Vallejo




Enciendo la radio en la mañana
y me pregunto
qué más podrá ya sucedernos
ahora que supuestamente 
ya todo vaticinio se cumpliera
y  aún estamos vivos
intactos
casi enteros
sin astillas ni fragmentos
porque seguramente 
los que diariamente tenían que morir
murieron
y los que tenían la suerte de seguir
siguieron.

Por eso quizás hay en el aire 
una suerte de redención
y el curso de las cosas sigue su plan
para que el que escribe este poema
no sea un fantasma
que ha logrado burlar su destino y universo.


AÑO 2020

LO INEVITABLE

Desde hace un par de años había abandonado la idea de continuar con la escritura de este blog porque tenía la sensación de que en cada subida me iba volviendo más escéptico y más pesimista respecto a lo que le sucedía a este Pobre Mundo Devastado. Pero la realidad dio su vuelta hoja y el tiempo me volvió a traer  frente a este ordenador y escribir, aunque hoy hablar de devastación se haya vuelto en un lugar común.
Muchos días desde entonces, muchas balas se cruzaron y muchos muertos; Pero hoy esta vigilia de no saber si vamos a sobrevivir nos ha puesto de espaldas contra la pared, y estamos sin salida y sin escapatoria, porque "lo inevitable" ya no será seguir viviendo como antes.

martes, 3 de enero de 2017


Un abrazo partido

  No bastan dos manos para cerrar un abrazo
  sino un sólo corazón.
  Por día mueren miles de niños que nunca sabrán 
  lo que es, lo que pudo haber sido y no fue.

  Y si eres  cristiano,  musulmán o  ateo
   ya no interesa. 


jueves, 22 de diciembre de 2016








Allahu Akbar! ('Alá es grande')"

Cuál es este Dios del que todos hablan
(en el instante donde todo comienza o termina).
Cuál es ese Dios al que todos imploran y rezan?

Es el Dios que está arriba y que señala ese dedo implacable
O aquel que existe debajo de ese cuerpo tirado sobre el piso de la conmiseración.

Cuál es la delgada linea que separa la culpa del perdón?

Quiénes de estos dos heraldos de la muerte 
ha de "Resucitar" en nombre de la grandeza de su Dios.

martes, 29 de noviembre de 2016







HASTA LA VICTORIA SIEMPRE

(Al discurso de Fidel Castro)
26 de Mayo de 2003



Una suerte de historia infiel desciende por las escalinatas
Debajo
donde el pueblo como una marea incontenible escucha
La voz ( siempre mal doblada )
del caudillo para unos
del dictador para los otros.
Su voz enciende las hojas del otoño y arde.
Se quema
una vez más la biblioteca de Alejandría
para quienes ya nunca escucharán.
Saben que Fidel es parte de un pasado que vuelve
para citar ejemplos que no encuentran sitio en ninguna bolsa de valores.
Quién puede negar los hechos
cuando la historia
comienza a ser una premonición sospechosa de presente.
Habla Fidel y tiemblan los anaqueles de la CIA
Y la globalización estalla de verguenza.
Qué dirá mañana la internet.
Qué condenado satélite mostrará imágenes sin clasificar
en crudo
resistidas sin poder editar
sólo papeles y frío que fueron quedando
en la retirada
de los pro y de los contra.
Es lento el retornar de nuevo a casa
con el corazón palpitante, destrozado,
recordando  el mandato de la lucha y sus victorias
como siempre sin saberlo.

viernes, 20 de mayo de 2016

Volviendo a Casa







Hubo una vez un camino 
Para volver a casa 
(Hubo una vez un camino 
Para volver a casa).

Muchacho, vas a llevar esa carga 
Vas a llevar esa carga mucho tiempo.
 
Yo nunca te doy mi almohada.


¿Estarás en mis sueños Esta noche? 
Y al final 

El amor que tomas 
Es igual al amor 
Que haces.

(Fragmentos de canción de Los Beatles)

Hay golpes en la Vida


   
 LOS HERALDOS NEGROS
Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé! 
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos, 
la resaca de todo lo sufrido 
se empozara en el alma... ¡Yo no sé!

Son pocos; pero son... Abren zanjas oscuras 
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte. 
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas; 
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.

Son las caídas hondas de los Cristos del alma 
de alguna fe adorable que el Destino blasfema. 
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones 
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.

Y el hombre... Pobre... ¡pobre! Vuelve los ojos, como 
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada; 
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido 
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.

Hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé!


César Vallejo, 1918